
En casa aprendimos lo que es una pesca de datos
Conoce nuestra historia para que no te pase a ti.
De los Rodríguez a “los pescados”: cuando pescaron a mis papás

En mi casa, los Rodríguez siempre fuimos los de los asados y los memes en el grupo de WhatsApp
¡Una familia… digamos “muy digital”!
Pero después de lo que nos pasó en los últimos días, nos ganamos un nuevo apodo. Pasamos de ser los Rodríguez, a ser "la familia pescado".
Y no es porque nos guste mucho el mar, sino porque los ciberdelincuentes nos lanzaron tres anzuelos donde mis papás, lastimosamente, sí picaron.
Hoy les cuento nuestra historia para que ustedes no terminen en el menú de estos estafadores.

El correo que asustó a mi mamá (Phishing)
Todo empezó el sábado. A mi mamá le llegó un correo con un asunto en mayúsculas: “¡URGENTE! Tu cuenta ha sido bloqueada”.
El logo se veía igualito al del banco. El diseño, perfecto. Pero el remitente decía algo que pasó desapercibido: [email protected].
El mensaje advertía que si no daba clic en un botón rojo “YA MISMO”, perdería su dinero.
El susto pudo más que la duda. Entró al enlace y escribió sus datos.
Ojo al dato: si el correo mete miedo o presiona, respira. Las marcas reales no escriben desde cuentas como Gmail y Hotmail.
Eso se llama phishing: suplantan la identidad de una empresa para robar información.

El “detective” que llamó a mi papá (Vishing)
Mientras eso pasaba, mi papá recibió una llamada:
“Señor Rodríguez, intentan hacer una compra con su tarjeta. Para detenerla, dícteme el código que le acaba de llegar”.
Sonaba profesional. Seguro. Urgente. Mi papá creyó que estaba evitando un fraude… y terminó entregando el código.
Eso es vishing: llamadas falsas para obtener claves o códigos.
El dato: en el banco nunca te pedirán claves, códigos ni información sensible por teléfono.
Si te presionan para entregar datos financieros, cuelga.

Y no fue el último intento…
Tiempo después intentaron algo parecido conmigo.
Me llegó un mensaje de texto que decía: “¡Felicidades! Tienes un bono de $1.000.000 por ser cliente fiel. Reclámalo aquí”.
Días atrás habría dado clic sin pensarlo.
Pero después de lo que pasó en mi casa, algo ya no me cuadraba: el número era desconocido, el enlace se veía raro.
¡Menos mal no caí en su red!
Después entendí que también era una modalidad de fraude:
Smishing: mensajes de texto con enlaces falsos diseñados para robar información financiera.

Ahí fue cuando todo terminó de encajar. Los estafadores no repiten siempre el mismo método.
Van lanzando distintos anzuelos… hasta que alguien pica.
Hoy en mi casa tenemos tres reglas claras:
Si es un correo: reviso quién lo envía antes de tocar cualquier botón.
Si es una llamada: si piden claves o códigos, cuelgo.
Si es un SMS: trae un link inesperado de un número que no conozco, no lo abro.
Si algo suena raro, no uses el enlace que te mandan. Entra tú mismo a la App o a los canales oficiales de Banco Falabella, o verifica directamente en el WhatsApp +57 1 5878000.
En Banco Falabella existen herramientas para ayudarte a reaccionar a tiempo si algo así te pasa:
Cambia tu clave de internet
Hazlo desde la App y evita movimientos no deseados.
Apaga tu Tarjeta CMR
Hazlo desde la App y evita compras no deseadas.
Bloquea tu Tarjeta
Puedes solicitar el bloqueo desde WhatsApp