
Lo peor de un robo de celular no es perder el teléfono
Te cuento qué hice para protegerme a tiempo
Soy Nata ¡Hurtado!… y mi celular, también

Sí, ya sé lo que estás pensando. Hurtado es mi apellido.
Pero ese día el nombre me quedó demasiado literal… porque en cuestión de segundos también me hurtaron el celular.
Y te cuento esta historia porque no quiero que te pase a ti.
Ese día empezó torcido...
De esos días en los que uno se levanta tarde, todo el mundo parece ir con afán.
y uno va corriendo para alcanzar el transporte público pensando: "Hoy no va a ser mi día."
Llegué al paradero y estaba lleno. Mucha gente esperando, empujones, todos tratando de ver si ya venía el bus.

Yo estaba revisando el celular mientras avanzaba entre la gente.
Un mensaje, otro… y en ese momento sentí el típico empujón de alguien que intenta pasar rápido.
Nada raro.
Hasta que miré mis manos.
El celular ya no estaba.
Ese momento en que todo se te viene a la cabeza.
Primero uno se queda en blanco.
Pero después empiezas a pensar en todo lo que había dentro de ese celular: fotos, contactos… y también las apps del banco.
Ahí entendí que lo importante no era el teléfono. Era actuar rápido.

Lo primero que hice
Como ya no tenía el celular, lo primero fue buscar un computador para entrar a mi cuenta del Banco Falabella y revisar que todo estuviera en orden.
También me comuniqué con el banco para bloquear temporalmente mis productos, por si alguien intentaba usarlos.
Después cambié las contraseñas de mis aplicaciones importantes.
Contacté a mi operador móvil para bloquear el dispositivo, y le avisé a mis amigos y familiares para que estuvieran atentos si recibían mensajes raros desde mi número.
¡Cuando pasa algo así, cada minuto cuenta!

Al final… sí fue mi día
Sí, ese día me robaron el celular. Pero reaccionar rápido hizo que el problema no fuera más grande.
Porque hoy el celular no es solo un teléfono. Es la puerta a muchas cosas.
Que no te pase a ti
Si alguna vez te roban el celular, no pierdas tiempo.
Puedes entrar a tu cuenta desde un computador o comunicarte con tu banco para bloquear tus productos, cambiar tus contraseñas, bloquear tu dispositivo con tu operador y avisar a tus contactos.
Puede parecer mucho en medio del susto, pero hacerlo rápido puede marcar la diferencia.
En serio… que no te pase a ti.